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Tendrá
placer de conducir sobre las carreteras de la costa
mediterránea italiana. Después de la montaña y los
puertos alpinos, alcanzará la ciudad de Asti y sus
numerosos viñedos (con unas degustaciones a su agrado),
y se podrá relajar en las playas del Golfo de los
Poetas. Después de algunos kilómetros,
Parma
le seducirá por fin con sus especialidades gastronómicas,
su conocido jamón y sus quesos, sin olvidar el interés
de la región cercana, la Emilia Romana, una de las
más ricas provincias italianas.
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